
Estudios
aportan pruebas sobre la conveniencia de descansar
sobre superficies no tan rígidas
Cae
la teoría
de que es mejor dormir sobre un colchón duro
Un
grupo de investigadores españoles realizo una evaluación
a cientos de personas con dolores lumbares y concluyeron
que no hay reglas generalizadas para indicar el “almadraque”
más apropiado y tampoco su grado de firmeza. Sin
embargo, un traumatólogo
local afirma que la columna requiere descansar en un soporte
que le brinde el confort
y balance adecuado a
sus curvas.
Las
recomendaciones que tradicionalmente hacen los especialistas
sobre el uso de colchones duros para prevenir o corregir
problemas de la región lumbar, al parecer no han
estado fundamentadas en pruebas fehacientes.
Contrario
a esa idea, investigadores españoles que realizaron
un estudio sustancial al respecto, encontraron que más
pacientes que durmieron durante varios meses en colchones
semiduros reportaron mejorías en comparación
que aquellos que utilizaron los duros.
No
obstante, los expertos aclararon que el estudio, publicado
recientemente en la revista médica Lancet, no significa
que todo el mundo pueda beneficiarse de un colchón
semiduro y que lo más conveniente es experimentar
con ambos tipos de colchones hasta determinar cuál
es el mejor en cada caso.
Posición
local
En este sentido, el traumatólogo J. Sakal Emboz (Centro
de Diagnóstico Integral de Lechería. Telfs.
2868145 y 0414-8065548) compartió su opinión.
“La creencia de que mientras más duro el colchón
era mejor, era más folclórica que ciertamente
cientifica”, señaló el médico
local, especialista en ortopedia infantil y traumatología
para adultos.
Y ante la interrogante de acerca de dónde surgió
la errada tendencia, respondió que considera que
provino de las creencias de la cultura asiática oriental.
Emboz expuso que la columna tiene unas curvaturas apropiadas
y al apoyar el tronco en una superficie extramadamente rígida,
le dificulta a la columna tener balance adecuado en sus
curvaturas dorsal, lumbar y cervical.
Por el contrario, si la apoyamos sobre una superficie muy
blanda, el tronco se hunde en ella y no conseguimos el soporte
necesario para el balance.
“Por eso se recomienda reposar sobre una superficie
semidura que brinde el confort suficiente y le permita a
la columna conservar sus curvaturas de perfil”.
De acuerdo a información difundida por la agencia
AP, así como no hay reglas generalizadas que indiquen
el colchón más conveniente, tampoco las hay
para determinar su grado de firmeza.
“Esto ha sido muy mal estudiado hasta ahora”,
dijo el Dr. Scott D. Boden, profesor de
ortopedia y director del Centro Emory para la Médula
Espinal de la Universidad Emory en Atlanta, Georgia.
“Es evidente que los diversos colchones pueden tener
diferentes efectos sobre los individuos, pero la pregunta
continúa siendo si hay una formula capaz de aliviar
a todo el mundo”, agregó.
Boden, que no estuvo involucrado en el estudio español,
dijo que “cada quien debe determinar lo que mejor
le funciona. Pero en definitiva, los colchones son un elemento
al que debe prestarse atención y más si se
tiene un dolor de espalda crónico”.
PRUEBAS
DE CAMPO
El estudio realizado por científicos
de varias clínicas de España para determinar
los efectos de los colchones duros o semiduros, involucró
a 313 personas que padecían de dolores de espalda
– no derivados de problemas orgánicos-,
mientras estaban acostados o se levantaban por la
mañana.
A una mitad aproximada del grupo se le dio un colchón
duro y a la otra mitad un colchón semiduro.
Al cabo de tres meses de recibir los colchones, el
grupo que durmió en el colchón semiduro
registro una mejoría promedio superior al grupo
del colchón duro, según reportaron los
resultados.
Alrededor del 82 % de los pacientes que usaron el
colchón semiduro dijeron que habían
mejorado, en tanto que apenas el 68% de los que habían
recibido el colchón duro dijeron lo mismo. |
Explicó
el traumatólogo Sakal Emboz que el dolor es la señal
de alarma que manda la columna para indicar que tiene problemas.
“La columna es muy noble. Es el eje central
que le permite al ser humano mantenerse erguido y caminar
o estar de pie sobre dos puntos de apoyo. Y, tiene la capacidad
de avisar con dolor cuando las cosas en ella no andan bien”.
Para entender mejor lo que en ella sucede el doctor señala
que la columna a su alrededor tiene una musculatura muy
fuerte que se denomina musculatura paravertebral, la cuál
está sometida a un juego de tirantes de balances
(izquierdos, derechos, anteriores y posteriores) que le
provee el movimiento.
Cuando existe un disbalance muscular se produce una contractura
del grupo músculos paravertebrales y eso ocasiona
el dolor. Éste produce más contractura y ambos
generan sueños incompletos. Y así se entra
en un circulo vicioso, que cuando se hace intolerable, el
paciente recurre al médico especialista.